La adopción contada por una mamá


  • Autor:  Ana Fernández Orihuela
La adopción significa AMOR.
 
 
Soy madre adoptiva y tengo dos hijos adoptados maravillosos; me gustaría acercar, un poquito, a todo el mundo esta manera de ser padres tan hermosa.
 
Ser padres, independientemente de engendrarles o de ir a buscarles al fin del mundo, no es una obra de caridad (que siempre puedes elegir continuar o dejar de hacerla): SER PADRES ES PARA TODA LA VIDA. A menudo, me encuentro con personas que dicen lo buenos que somos los padres que adoptamos o la suerte que han tenido nuestros hijos. Siempre pregunto (si tengo confianza con la persona con la que hablo) ''¿tu tuviste a tu hijo por caridad?'' Por supuesto, la contestación es NO. Lo mismo ocurre con ser padres adoptivos. Ser padres es una obra de generosidad y egoísmo a la vez; es querer dar amor y querer recibirlo; es querer cuidar y educar a tu hijo; es querer disfrutar de sus sonrisas, de sus abrazos, de sus mimos; es verle crecer y ayudarle a que se convierta en una persona autónoma, feliz.... y eso es lo que nos lleva a adoptar. Nuestros hijos tienen necesidad de unos papás y nosotros necesidad de unos hijos. La adopción no es un acto de compasión hacia el hijo adoptado, sino un acto de amor y respeto compartido, que viaja en los dos sentidos y nos invade a todos.
 
Las diferencias fundamentales, con una familia biológica, son que nuestros hijos tienen un pasado, una historia, que hay que respetar y contársela; forma parte de su identidad, de su origen y da coherencia a su forma de ser actual. Por otra parte; no comparten nuestra sangre, ni nuestros ojos, ni nuestra piel.......; nuestro vínculo es el amor, es la capacidad para querernos, para necesitarnos, para abrazarnos, para acariciarnos, para ayudarnos, para respetarnos, para comprendernos, para aprender juntos....
 
Siempre digo que estoy muy orgullosa de mis hijos; no necesito que se parezcan a mi, quiero que se parezcan a ellos mismos, que se sientan orgullosos de cómo son; tengo claro que somos una familia y además una familia muy especial; nuestros hijos han sido buscados y deseados con los cinco sentidos, con la fuerza de nuestro corazón.
 
A menudo la gente del trabajo que tiene hijos biológicos me dicen que su hijo/a les han preguntado por la adopción (lo ven en la escuela, en el barrio...), siempre digo que es importante hablarles de la adopción con claridad... Los niños no son crueles; son espontáneos y relatan lo que oyen. Los prejuicios, los complejos………..los tenemos los adultos y muchas veces, sin darnos cuenta se lo transmitimos a nuestros hijos con nuestras palabras, con nuestros actos.
 
Es tan fácil como decirles
 
- hay muchas formas de construir una familia (familias biológicas, familias adoptivas, familias separadas, familias monoparentales, familias homoparentales …), en todos los casos: nos convertimos en padres e hijos para siempre.
 
 
- La familia no lo forman las personas que se parecen, que tienen la misma sangre, la familia la forman las personas que se quieren, se cuidan y se respetan.
 
 
- La personas a pesar de nuestras diferencias físicas (nuestro envoltorio) todos somos iguales: todos necesitamos que nos quieran y querer, todos sentimos alegría, tristeza, miedo, todos necesitamos respeto…………..todos somos ciudadanos del mundo.
 
 
- El niño que fue adoptado no nació de la tripita de su mamá, nació de la tripita de otra mujer, que como no podía hacerse cargo de ningún bebé (nunca se debe juzgar a esa persona. No sabemos sus circunstancias personales), le dio en adopción, para que le buscasen unos papas, una familia. Las palabras son importantes y es mejor utilizar dar en adopción, o dejarle en un lugar para que le buscasen unos papas, que decirle ‘’le abandonaron’’.
 
 
- Hay que explicarle que ser padres no es engendrar y parir; es EJERCER: es cuidarle, educarle, jugar con él, alimentarle, acariciarle, aprender con él…
 
 
- Hay que decirle que el hijo que fue adoptado fue MUY DESEADO, MUY QUERIDO, MUY ANSIADO, MUY BUSCADO: hace infinitamente feliz a sus papás.
 
 
En definitiva es importante decirle que una familia se construye porque compartes la fuerza del AMOR, del CARIÑO y del RESPETO; esa fuerza hace que cada día miles de mariposas revoleteen en tu interior cuando ves a tus hijos y sientes que ser madre es lo más hermoso que te ha sucedido en la vida.
 
 
Ana. Mamá de Yutian y Guillermo.

 

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Preocupados por nuestros hijos

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